sábado, 8 de agosto de 2009

Adios...

Adios...

Hoy le escribía a la Luna
Que se queda con nuestros recuerdos
Cuando escuche tu más grande lamento
El grito al viento que salió de mí
El aullido al tiempo que terminó en tí

No hiciste más que llegarme al corazón
Con tu lengua insaciable y tu ganas insatisfechas
Siempre buscabando perder el control
Cada vez que te veía
Robabas mi corazón

Fuiste la chispa que llegó a mí
Fuiste la que prendió mi camino

Fuiste la estela que iluminó mi sendero
También fuiste su último recuerdo
Y ahora en este tiempo de tristeza

Cuando es el cielo el que también me entiende
Llora junto a mi por la pérdida de la más noble criatura
Que en el mundo entero pude yo encontrar

No me fué fácil aguantarme el llanto
Hasta llegar al lugar donde vivian tus recuerdos
Y porfin sólo puedo llorar
Y lamentarme que tu conmigo ya no estas

Aun te tengo fuertemente aferrada
No te podré nunca soltar
Por que mi alma y la tuya estarán juntas
Juntas por la eternindad

El amanecer se siente distinto
Al no ser tu quien me despierta cada mañana
Aun hay veces que yo estando en mi cama
Siento tus patas que se aferran a mi espalda
Que me levantan del sueño de madrugada

Siento tu ocico y el aire que exhalabas
Que por las mañanas me gritaba
Siento el latir de tu corazón
...
Ya no lo siento... Fué mi error.

Me ganó el llanto y la melancolía
No pude salvar tu vida
Muchomenos terminar tu poesía.

Helena...

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